Con más de 30 años de carrera, Karla Constant se ha convertido en la reina de los realities y hoy vive una de las etapas más transformadoras de su vida. La animadora se sinceró con Javiera Quiroga en el podcast "Más que titulares" sobre su segundo divorcio y los planes que tiene para esta nueva era.
La conductora de Canal 13 reveló que su segunda separación la llevó a hacerse preguntas profundas sobre su identidad y su futuro. "Yo estoy en una etapa de la vida, como me separé por segunda vez, como que me hice muchas preguntas. ¿Quién soy? ¿Qué quiero? Porque hay que descubrirse ahora sin un alguien más al lado y eso es una tarea maratónica".
Sin ganas de una relación amorosa a corto plazo, Constant explicó que hoy quiere destinar su tiempo a conocerse mejor y a sus hijos. "No me ha dado por esa cuestión de decir voy a estar sola 3 años. Yo no me atrapo, ¿para qué? Estoy en la etapa de descubrirme. A ver, ¿cómo soy yo? Porque ya no soy la de los 20. Lo de la de los 20 era una galla superalocada, de verdad, living la vida loca. Ahora no, estoy grande, tengo dos hijos".
"La fiesta empieza para las mujeres": la confesión de Karla Constant
Durante la conversación, Karla Constant y Javiera Quiroga reflexionaron sobre el estigma que existe en las mujeres adultas, donde la animadora aseguró que los 50 han sido una de las mejores etapas de su vida.
"Pasar de los 50's es mucho mejor, es como una fiesta atómica con bola disco. Porque ya terminaste de sacarte todas las mochilas. Si tu a los 40 sentís' que la vida se te acabó, bueno, hazte cargo", reveló la conductora.
Pero para llegar a donde está, el rostro de Canal 13 tuvo que vivir duros momentos tras su segundo divorcio. "A todas las que están en proceso de divorcio, da mucho susto, sí. Pero les aseguro que una vez que se paren, van a tomar las riendas de su vida y va a estar todo bien".
Finalmente, Karla Constant aprovechó su paso por "Más que titulares" para enviar un mensaje a las mujeres que atraviesan un proceso similar: "Apóyense en gente buena, gente que las ayude en este proceso. Pero uno sale adelante. Tomar decisiones da terror, miedo, pena, se te rompe el alma, pero después pasa el tiempo y uno dice, 'que bueno que lo hice'".
