Columnas FMDOS

5 datos importantes que debes saber del sexo postparto

Muchas veces, tan solo la idea del sexo posparto puede parecer agotadora. Especialmente teniendo en cuenta todo lo que no juega a su favor.

Juegos de roles en el sexo: Te damos 8 ideas para incursionar en pareja

Muchas veces, tan solo la idea del sexo posparto puede parecer agotadora. Especialmente teniendo en cuenta todo lo que no juega a su favor: dolores, molestias, hormonas furiosas, depresiones postparto, cambios corporales, falta de espacio y mucho cansancio.

Aquí resolvemos 5 puntos que seguro te has preguntado a respecto.

1-¿Cuánto tiempo hay que esperar para volver a tener relaciones sexuales?

Eso va a depender en gran medida de como defines el que es tener relaciones sexuales. Ahora bien, en términos generales, la mayoría de los médicos aconsejan no introducir nada en la vagina durante seis semanas para tener tiempo de recuperarse. Las secreciones propias de esta fase, probablemente también se hayan detenido para entonces. Sin embargo, antes de saltar a la cama colgándose de las lámparas, es importante tener en cuenta que el sexo después del parto requiere algo de tiempo y esfuerzo.

sexo pareja

2-Es probable que el sexo posparto no se sienta bien al principio

Se tiende a suponer que los dolores o molestias son por el trauma del parto, lo cual definitivamente puede ser, pero también tiene que ver con niveles bajos de estrógeno que afectan la elasticidad de los tejidos vaginales. Los niveles de prolactina (hormona que estimula la producción de leche) aumentan y los de estrógeno disminuyen inmediatamente después del parto, permaneciendo bajos durante la lactancia. Cuando una mujer está amamantando, especialmente al principio, los cambios hormonales pueden generar algo parecido a la menopausia durante los primeros dos o tres meses.

Incluso las madres que se sometieron a cesáreas probablemente experimentarán dolor, hasta seis semanas después del parto. Si hubo una episiotomía, el tiempo que tarde en sanar dependerá de qué tan extensa fue y dónde se realizó el corte.

3-Hay una razón por la que puedas no querer sexo en esta etapa

Falta de sueño, dinámicas cambiantes con la pareja y en muchos casos dificultades con la imagen corporal, pueden ser factores poco “afrodisiacos”.  Desde el punto de vista evolutivo, mantener bajo el impulso sexual es la forma que tiene el cuerpo de prevenir otro embarazo demasiado pronto. El olor del recién nacido disminuye los niveles de testosterona en los hombres, lo que a su vez baja el deseo sexual y la irritabilidad; algo tremendamente adaptativo de que ocurra en este periodo. Tener a un compañero buscando sexo y mal genio, puede ser una pésima combinación.

Revisa: ¿Cómo tener “sexo más seguro”? Toma nota de estas sugerencias

4-El sexo después del parto es importante

En este punto puede ser importante el ampliar la definición de que es tener sexo o no. El limitarlo exclusivamente a la penetración vaginal puede jugar en contra. Si no hay intimidad física, o si es realmente limitada, las parejas pueden comenzar a sentirse como compañeros de cuarto, lo cual rara vez es algo bueno. Sentirse desconectad@ y/o rechazad@ puede generar resentimiento.

5-Querrás tener sexo posparto nuevamente

Al contrario de lo que se podría pensar, tener más hijos no equivale necesariamente a menos sexo. Al igual que pasar de cero a un hijo es el ajuste más grande, volver al sexo después,  también puede ser más difícil.

Hoy sabemos, gracias a diversos estudios, que las parejas que saben sortear de mejor forma este período tienen algunos «secretos» en común. Por ejemplo, aceptan el hecho evidente de que las cosas han cambiado, dejando de lado las quejas o la posición de víctima. Respetan los tiempos y ritmos de cada uno. Mantienen expresiones de cariño en el día a día que van más allá de lo sexual; se miran, se tocan, se dan besos, se expresan el afecto verbalmente. Diversifican las prácticas sexuales y no se limitan exclusivamente a la penetración vaginal. Buscan y generan instancias de intimidad emocional o un espacio erótico, independiente de si hay sexo o no. Salen al mundo de vez en cuando y dejan de hablar de calostro, pañales y chupetes. Son padres y madres, pero no por eso dejan de ser pareja.

Hay una distribución —generalmente implícita— de los roles, en la que uno pone mayor foco y energía en los niños y la familia, y el otro en mantener la pareja y la relación. Por lo general, lo primero ocurre en mujeres y lo segundo en hombres.

Otra característica común de las parejas que tienen una vida sexual satisfactoria, independiente de si están iniciando la etapa de la maternidad o paternidad, es que consideran  el sexo como una expresión de intimidad, pero no se toman de forma personal las diferencias entre sus necesidades o deseos.