Amor

La ciencia revela que las personas no eligen de quién se enamoran

Los expertos en psicología y sociología han determinado que en el amor de pareja, las personas no eligen de quién enamorarse.

Amor de pareja
Crédito: Getty Images

Hay un dicho popular que indica que «uno no elige de quién se enamora». Sin embargo, hasta ahora no conocíamos que la ciencia secunda esta creencia de las sociedades. En este sentido, expertos han revelado que el amor no se eligen, y el amor de pareja puede ser sin explicación.

Según el académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, Ricardo Trujillo, la elección de pareja no es consciente. De acuerdo con esto, el psicólogo indicó que así como elegimos qué sabor de helado preferimos, hay elecciones construidas inconscientemente, por lo que al final, no lo decidimos nosotros.

¿No elegimos nuestras parejas?

Para el psicólogo, el amor de pareja va más allá de nuestras elecciones, y en realidad estamos buscando algo de nuestro subconsciente. De acuerdo con esto, buscamos personas semejantes a las figuras materna y paterna, que son nuestros primeros referentes.

Es así como creemos que elegimos a nuestras parejas, pero realmente está determinada por nuestro entorno y nuestros estímulos. De esta manera, cada persona genera un objeto del deseo particular y único. Por ello, las personas construyen sus gustos dependiendo de los grupos de referencia con quienes estén.

Por otra parte, hay una forma de «elegir» pareja que es en base al narcisismo, y ocurre cuando se buscan características parecidas a uno mismo, pero esto tampoco es de forma consciente. Estos patrones pueden ser físicos o de comportamiento.

Finalmente, es preciso destacar que Ricardo Trujillo también citó al padre de la psicología, Sigmund Freud , quien planteó que la persona no tiene un único objeto del deseo. Es decir, no existe esa media naranja que lo satisfaga del todo. En este sentido, las personas no dejamos de buscar ese objeto porque se modifica frecuentemente.

Por ello, puede haber muchas relaciones y aún así, no sentirte cómodo, y sin saber que no son elecciones propias sino catalizadas por nuestro entorno.

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