Wilma González sorprendió durante las últimas horas a sus seguidores al mostrar por primera vez el rostro de su hija Martina.
La pequeña, fruto de su relación con Nicolás Seguel, nació en junio de este año y durante sus primeros dos meses de vida la preparadora física había optado por mantener su rostro en privado en redes sociales.
Ahora, la exchica reality compartió una fotografía de Martina a través de su cuenta de Instagram.
También te puede interesar conocer el divertido momento que protagonizó el hijo de Rodrigo Salinas con Fabrizio Copano en vivo.
Wilma González mostró por primera vez el rostro de Martina
La llegada de Martina ha sido ampliamente compartida por Wilma González desde su nacimiento. Sin embargo, hasta ahora había decidido no mostrar públicamente las facciones de su hija.
La bebé tiene actualmente dos meses y, tras la publicación de la fotografía, sus seguidores no tardaron en fijarse en un particular detalle: el enorme parecido que tendría con su padre, Nicolás Seguel.
Entre los comentarios que recibió la publicación se repitieron mensajes destacando que Martina sería prácticamente una copia de su papá, aunque también heredó un rasgo de Wilma.
“Es igual a su papi con los ojitos de su mami”, fue uno de los comentarios que resumió la impresión de varios usuarios.
Otros seguidores también reaccionaron a la ternura de la pequeña con mensajes como “es demasiado hermosa”, “es una hermosa muñeca” y “maravillosa”.

Wilma también respondió a una crítica por su hijo Noah
La publicación donde finalmente mostró el rostro de Martina también estuvo acompañada de otro episodio en Instagram.
Wilma González decidió responder a una persona que la cuestionó por no mostrar a Noah, su hijo mayor, junto a su hermana en las publicaciones.
La preparadora física explicó que Noah prefiere mantenerse alejado de las redes sociales y que incluso “detesta bastante este medio”, razón por la que respeta su decisión de mantener un perfil más privado.
“Mi hijo es muy piola, no le gusta salir en redes”, explicó Wilma, dejando claro que la decisión de no mostrarlo responde a una preferencia del propio adolescente.

