Espectáculos

Elisa Loncón recordó su pasado como actriz en el late de Julio César Rodríguez

La presidenta de la Convención Constitucional, Elisa Loncón, fue invitada al programa de Julio César Rodríguez, "Pero con Respeto".

Elisa Loncón Y Julio César Rodríguez
Chilevisión

La nueva invitada de «Pero con Respeto«, el late de Julio César Rodríguez en las pantallas de Chilevisión, fue la presidenta de la Convención Constitucional, Elisa Loncón. Allí, reveló su costado más personal.

Elisa Loncón es profesora y PhD en lingüística. Con Julio César Rodríguez, habló de su trayectoria profesional, pero también de los aspectos más íntimos de su vida, como su madre y su padre.

A Margarita Antileo, su madre, la definió como una persona libre. «Mi mamá era quien aterrizaba a la familia. Fue a la escuela por tres años, aprendió a leer y escribir. Ella nos enseñó a leer y escribir. Mi mami está muy contenta», dijo Elisa Loncón en un emotivo diálogo con Julio César Rodríguez.

Su faceta como actriz y estado civil

Por otro lado, el mismo conductor le recordó su faceta como actriz. La presidenta de la Convención Constitucional representó a una doncella que quería ser raptada por un pretendiente. Describió la experiencia como algo increíble.

La oportunidad fue aprovechada por el conductor de «Pero con Respeto» para preguntarle si estaba soltera. Elisa Loncón le dijo que sí a Julio César Rodríguez, sin mayores detalles.

Además, reveló que sus objetivos siempre fueron otros. «Me puse un objetivo de muy pequeña, como mi papá o mi mamá. Para la mujer mapuche es muy difícil estudiar. Y había que ser muy audaz. Veía que mis compañeras de jovencitas tenían hijos y para mi tener hijos era no estudiar», dijo.

Elisa Loncón hablo de la bandera mapuche con Julio César Rodríguez

También, la presidenta de la Convención Constitucional habló del proceso de creación de la bandera mapuche, confeccionada por el Consejo de Todas las Tierras. Contó que propusieron más de 300 banderas, pese a que el gobierno de Patricio Aylwin los reprimió.

Luego, de esos 300 modelos pasaron a siete, una por territorio. Y después, una azul por lo sagrado, verde por la tierra y rojo por la sangre de los mapuche; con el kultrún señalando los puntos cardinales.