El periodista y conductor de La Mañana en Chilevisión, Roberto Cox, sorprendió con una particular confesión durante su participación en el programa Nada que Perder, de Once Stream, espacio que comparte con Nicolás Cabargas.
En la conversación, el comunicador se refirió al envío de fotografías íntimas y reconoció que no es algo que le acomode, tanto a la hora de compartir este tipo de contenido como de recibirlo. ¿La razón? Su exposición pública y el temor a que una imagen privada termine circulando sin su consentimiento.
- Lee también: "Estoy emputecida...": Kel Calderón y Raquel Argandoña sufren inesperado inconveniente en Europa
Roberto Cox explicó que su trabajo frente a las cámaras es uno de los principales motivos por los que prefiere evitar estas situaciones. “Le tengo pánico a esa fotito hot que uno pueda mandar a alguna chica en un momento de confianza, porque tengo un trabajo muy expuesto públicamente”, señaló.

En esa misma línea, el periodista manifestó su preocupación ante la posibilidad de que una fotografía termine siendo filtrada y genere una reacción negativa entre quienes lo siguen.
“Entonces le tengo pánico a que una chica finalmente termine por filtrar una foto y que todo el mundo se lleve una gran desilusión. ¿Tú sí?”, le preguntó a su compañero de conversación.
Cabargas, por su parte, respondió con humor y comentó que, cuando envía contenido de alto calibre, prefiere hacerlo a través de WeTransfer, debido al peso de los archivos.
La particular fotografía que recibió Roberto Cox de una mujer de 70 años
Pero la conversación también dio paso a una anécdota que dejó sorprendido al conductor. Cox recordó una experiencia que, según contó, ha relatado en distintas ocasiones: el día en que recibió una fotografía de una mujer de avanzada edad completamente desnuda. "He contado muchas veces la anécdota de la abuelita de 70 años que me mandó una vez una foto desnuda".
“Era artística, pero completamente desnuda, tirada en la cama”, relató el periodista, quien comparó la pose de la mujer con la icónica escena de Rose y Jack en Titanic.
Al describir su reacción frente a la imagen, Roberto Cox recordó con humor que su primera respuesta fue pensar en guardarla y descargarla. La historia provocó un distendido momento durante el espacio digital.
