Camilo Huerta se encuentra en el centro de una investigación encabezada por el OS-7 de Carabineros y la Fiscalía Regional de Aysén, luego de que su nombre apareciera entre los involucrados en un amplio operativo por presunto tráfico de marihuana.
El procedimiento se desarrolla este jueves en nueve regiones del país y contempla el allanamiento de más de 40 domicilios, además de 39 órdenes de detención.
Según los antecedentes del caso, el chico reality es investigado por su eventual participación en una organización que habría comercializado cannabis a través de establecimientos que funcionaban bajo la figura de “dispensarios medicinales”.
En concreto, Huerta es indagado por los delitos de asociación ilícita, tráfico de drogas y lavado de activos, en una causa que se encuentra actualmente en desarrollo.

¿Cómo funcionaba la presunta organización?
La investigación se inició en 2024 y, de acuerdo con los antecedentes recopilados, la estructura habría utilizado locales asociados al concepto de “dispensario medicinal” para desarrollar una actividad de comercialización de cannabis que excedería los márgenes permitidos por la legislación.
La organización habría operado con una estructura similar a la de una empresa, contando con locales propios y franquicias distribuidas en distintas zonas del país.
Según información difundida por Reportajes T13, las ganancias vinculadas a estas operaciones superarían los $8 mil millones.
Uno de los puntos que aparece dentro de la investigación es una oficina ubicada en Alonso de Córdova, en Las Condes, desde donde se habría coordinado parte de la actividad comercial.
En este contexto, los investigadores también indagan la relación de un “growshop” asociado a Camilo Huerta con la estructura investigada.
El modelo está fuera de Chile
Al momento de los operativos, Camilo Huerta se encontraba en Miami, Estados Unidos, por lo que no fue detenido durante las diligencias realizadas este jueves.
Según los antecedentes conocidos, si el modelo retorna a Chile podría ser detenido y posteriormente puesto a disposición del tribunal. En caso de permanecer en el extranjero, los investigadores podrían solicitar una alerta roja de Interpol.
