Realeza

Descubre las 5 curiosidades culinarias de la familia real británica

A pesar de los protocolos y excentricidades, la familia real tiene algunas costumbres a la hora de comer con las que te podrías identificar.


Tradiciones históricas, protocolos, lujos y excentricidades son parte de lo que distingue a la realeza en muchos aspectos.

Parte esto también son los hábitos alimentarios, y existen varias curiosidades de los integrantes de la familia real que vale la pena saber, ya que tienen hábitos con los que más de alguno se identificará.

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1. William y Harry adoran la comida rápida, especialmente McDonald’s

Según el exchef personal de la familia real Darren McGrady, la propia princesa Diana lo consentía de vez en cuando con comida chatarra. “Recuerdo que en una ocasión dijo ‘cancele el almuerzo para los niños que voy a llevarlos a McDonald’s‘. Y yo dije ‘Oh, Dios mío, su alteza real yo puedo hacer eso, puedo hacer hamburguesas’. Y ella dijo: ‘No, es el juguete lo que quieren’. Sí, a los chicos les encantaba McDonald’s, y también salían a comer pizza y papas fritas”, aseguró.

2. ¡No se come ajo!

El ajo puede considerarse en muchas partes del mundo un aliño básico para las comidas. Sin embargo, en el Palacio de Kensington está totalmente prohibido. ¡Y es la reina a la que no le gusta! De acuerdo a John Higgins, otro exchef del palacio, este alimento estaba prohibido en las comidas y él cree que se debe principalmente por el efecto secundario del mal aliento

3. Nada se desperdicia

Al igual que en cualquiera de nuestras casas, las sobras de comida del palacio real también se almacenan en contenedores. Esto debido a que a la reina Isabel II no le gusta desperdiciar comida, y puede perfectamente comer las sobras del día anterior en vez de botarlas. 

4. Si la reina no come, nadie come

Al parecer todos deben comer al mismo ritmo o más rápido que la Reina, ya que tan pronto como ella termine su cena, nadie podrá seguir comiendo. Cuando baje su cuchillo y tenedor, la servidumbre deberá retirar todos los platos, aun si no has terminado.

5. Isabel II llegaba tarde a cenar

Esto llegó a tal punto que, si la cena es a las 8.30 de la noche, los organizadores solían decirle a Isabel II que se llevaría a cabo a las 8.15, es decir, 15 minutos antes para que Su Majestad llegue a la hora o solo unos minutos tarde. “Todos los demás llegarían a la hora acordada y ella jamás lo notaría“, indicó uno de los chefs del Palacio durante una entrevista.


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