Estamos en una sociedad en la que vivimos permanentemente en movimiento, apresurados y en constante presión y ansiedad.
Por supuesto, buscar ayuda profesional cuando estos problemas afectan nuestra vida cotidiana es una buena alternativa. También puede ser útil hablar con alguien de confianza sobre aquello que nos preocupa.
Sin embargo, para sobrellevar el estrés cotidiano que puede surgir a causa del trabajo, los estudios o las responsabilidades diarias, existen pequeños hábitos que pueden marcar la diferencia.
Heather Z. Lyons, doctora en psicología y dueña de Baltimore Therapy Group, señala que ninguna estrategia para aliviar la angustia funciona de la misma manera para todas las personas. Por eso, recomienda probar distintas alternativas y observar cuáles realmente ayudan a relajarse.
10 minutos pueden marcar la diferencia
No se trata necesariamente de realizar una sesión de meditación o una rutina de ejercicio. También existen hábitos sencillos que pueden ayudar a hacer una pausa durante el día.
Dedicar 10 minutos a una actividad relajante, sin otras tareas o distracciones, puede ser una forma de bajar el ritmo y darle al cuerpo y a la mente un momento de descanso.
La idea es estar presente en aquello que estás haciendo, evitando por un momento el teléfono, las notificaciones y otras fuentes de distracción.
Más que buscar una actividad perfecta, lo importante es encontrar algo que realmente te permita desconectarte de las obligaciones y reducir la sensación de tensión.
Actividades y hábitos que te pueden ayudar a reducir el estrés
No necesitas comprar ningún producto ni realizar una actividad complicada. Algunas alternativas son:
- Caminar: salir a dar una vuelta corta, sin revisar el teléfono durante el recorrido.
- Escuchar música: elegir algunas canciones que te ayuden a relajarte y escucharlas sin hacer otra actividad al mismo tiempo.
- Estar al aire libre: sentarte en una plaza, jardín, terraza o cualquier espacio tranquilo a mirar el paisaje o incluso a leer un libro.
- Escribir: anotar cómo te sientes, qué tienes pendiente o simplemente algunas cosas que agradeces de tu día. Sirve como una herramienta de autoconocimiento y desahogo mental.
- Ordenar: aunque parezca curioso, algunas personas sienten mayor tranquilidad cuando organizan su entorno. Lavar los platos, doblar la ropa o limpiar pueden convertirse en una pausa de otras preocupaciones.
- Tomar un baño caliente: el agua tibia puede ayudar a relajar los músculos y generar una sensación de bienestar.
- Aromaterapia: aceites esenciales como la lavanda, el eucalipto, los inciensos pueden reducir el estrés y favorecer la relajación. Ya sea que uses un difusor, velas aromáticas o apliques los aceites directamente.
- Comer un pedazo de chocolate: El chocolate negro (con un 70% o más de cacao) contiene compuestos que pueden estimular al cerebro para reducir las hormonas del estrés. Sin embargo, se recomienda consumirlo con moderación.
Cómo incorporar estos 10 minutos a tu rutina
Distintos especialistas recomiendan elegir un momento del día en el que sea posible desconectarse de las obligaciones por unos minutos. Puede ser a primera hora de la mañana, durante una pausa del trabajo o antes de dormir.
No importa tanto qué actividad elijas, sino que sea agradable para ti y te permita hacer una pausa real.
Lo ideal es mantener la constancia, ya que los beneficios pueden no aparecer al minuto, sino que con la repetición. Incorporar pequeños momentos de descanso de manera regular puede ayudarte a construir una rutina más equilibrada.
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