Carolina de Moras recordó uno de los períodos más dolorosos de su vida en el podcast "La vida que somos" de Fernanda Hansen. La comunicadora reflexionó sobre la rápida muerte de su padre y, meses después, la trágica tragedia de Juan Fernández, donde fallecieron Felipe Camiroaga y otros integrantes del equipo de Buenos Días a Todos.
En la conversación, la modelo reconoció que enfrentó ambas pérdidas mientras atravesaba una separación sentimental y teniendo un hijo de pocos meses. Una serie de exigencias que la llevó a un momento lleno de estrés, por tener que cargar con dolores propios y ajenos, sin darse el tiempo de procesar todo lo que había pasado.
“Me ha tocado varios dolores emocionales, por supuesto el del duelo cuando se murió mi papá, que fue fuertísimo, porque nunca había tenido a alguien tan cercano que se me muriera”, recordó.
La muerte de su padre ocurrió después de que le diagnosticaran un cáncer fulminante. Carolina de Moras explicó que su fallecimiento fue repentino y que, en ese momento, ella también estaba atravesando una separación que consideraba especialmente difícil.
“Cuando a mí se me murió mi papá, me sacaron el piso... Él era Suizo, muy estricto, con presencia potente... Cuando se murió, se me desarmó toda la línea conductual que yo tenía”, confesó, al recordar la importante presencia que él tuvo durante su formación y en su vida familiar.
Carolina de Moras y el fuerte dolor que vivió en TVN
Uno de los aspectos que más marcaron a la comunicadora fue su decisión de regresar al trabajo apenas dos días después de la muerte de su padre. Según explicó, sentía que debía cumplir con sus responsabilidades, pese al dolor que estaba viviendo. Sobre todo, porque el matinal de TVN no atravesaba un buen momento.
“Se murió un martes y yo el jueves decidí volver a trabajar, ¿por qué? Porque yo tenía que cumplir, porque más encima estábamos pasando un supermal momento en el Buenos Días a Todos, estábamos súper expuestos”, relató.
La tragedia de Juan Fernández, que terminó con la vida de Felipe Camiroaga y otros integrantes clave del Buenos Días a Todos, significó un nuevo golpe. Sin embargo, esta vez la comunicadora sintió que, además de su propio duelo, debía enfrentar el dolor de miles de personas.
“Fue un dolor que no era mi dolor, mi angustia. Sostuve el dolor de un pueblo”, expresó.
Carolina de Moras confesó que llegó a un punto en que necesitó alejarse de la exposición pública. “Yo no salí por meses de mi casa porque no podía seguir abrazando una señora más que me llorara. La gente sentía a Felipe como propio, era un familiar mes, pero yo decía 'tengo demasiado dolor para ir a abrazar y consolar a los demás'”, contó.
Los sueños con Felipe Camiroaga y su manera de comprender la muerte
Con el paso del tiempo, Carolina de Moras comenzó a buscar respuestas para comprender la muerte y aprender a enfrentar las pérdidas. En ese proceso, recurrió a libros y lecturas sobre el duelo, entre ellos El poder del ahora y El libro tibetano de la vida y la muerte.
“Aprendí que el dolor es el dolor, y que hay que sentirlo... Yo necesitaba entender la muerte para dejar de llorar a los que habían partido”, explicó.
La animadora también reveló que sueña frecuentemente con Felipe Camiroaga. En esos sueños, según describió, el fallecido conductor intenta transmitirle que quiere volver a estar presente y que las personas comprendan que su ausencia no es para siempre.
“Yo sueño ene con Felipe. Te morís como hablamos... En mis sueños siempre me dice 'quiero volver', y que entiendan que no me morí. Ayúdame para que la gente no piense que me fui y que fue como una pataleta. Yo simplemente tenía que desaparecer porque lo necesitaba y ahora quiero volver”, contó durante la conversación con Fernanda Hansen.
