¿Por qué escuchamos canciones tristes cuando estamos deprimidos?

No es masoquismo, es ciencia: descubre por qué la música triste nos ayuda a sanar cuando la estamos pasando mal.

¿Por qué escuchamos canciones tristes cuando estamos deprimidos?
Música Triste
Francisca Martinez
Publicado el

Nada más clásico que poner esa lista de canciones para llorar cuando estamos tristes, la estamos pasando mal, nos sentimos afligidos o acabamos de sufrir una decepción amorosa. 

Aunque parezca contradictorio querer escuchar algo triste cuando ya estamos en el piso llorando, es algo científico, y tiene que ver con un mecanismo de sanación.

Te contamos tres razones que explican por qué nos refugiamos en la música cuando estamos pasando por un momento duro.

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La hormona del consuelo

El musicólogo y neurocientífico, David Huron, en sus estudios explica que cuando escuchamos música triste, nuestro cerebro sufre un tipo de “engaño” beneficioso. 

Al percibir la tristeza de una melodía, la glándula hipófisis libera prolactina, la misma hormona que secretamos cuando lloramos o atravesamos un duelo real. 

Sin embargo, como en ese momento no estamos viviendo una tragedia real, la prolactina no tiene un impacto negativo; al contrario, actúa como un analgésico emocional y genera un profundo consuelo psicológico sin pasar por un trauma.

Un claro ejemplo de esto es cuando escuchamos a Adele. Temas como "Someone Like You" o "Hello" disparan esta respuesta biológica de inmediato.

Validación emocional 

Asimismo, al darle play a una canción triste, no buscamos ahogarnos en un pozo de dolor, sino encontrar validación.

Escuchar a una artista cantar sobre un dolor similar al nuestro nos hace sentir comprendidas. Saber que alguien más puso en palabras lo que sentimos (cuando muchas veces nosotras mismas sabemos que nos ocurre) frena la sensación de aislamiento y nos recuerda que no estamos solos y que alguien más nos entiende.

Si de sentirse acompañado se trata, Sin Bandera es experto, canciones como "Mientes tan bien" o "Que lloro" logran justamente esa validación emocional.

Un espacio seguro para desahogarse

Investigadoras como Suvi Saarikallio han demostrado, que la música nos permite procesar emociones negativas dentro de un "espacio seguro" y bajo nuestro propio control.

A diferencia de cuando sufrimos un quiebre amoroso o un duelo real (procesos que pueden durar un largo tiempo), una canción dura apenas 3 o 4 minutos. 

Lo que nos ofrece una vía de escape saludable para poder desahogarnos, llorar y soltar con la tranquilidad que podemos apagar la música cuando queremos.

"Tu Falta De Querer" de Mon Laferte, nos da este espacio seguro para un desahogo completo de cuatro minutos.

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