Ha pasado más de un año desde que Sergio Freire y Maly Jorquiera pusieron fin a su relación, luego de una supuesta infidelidad por parte del humorista.
Desde entonces, la comediante ha optado por hablar con mayor honestidad sobre el quiebre y las consecuencias de la fuerte exposición mediática que enfrentó.
¿Qué dijo Maly Jorquiera?
En un reciente capítulo del podcast Ojo y Vanguardia, conducido por Natalia Vidal, Maly se sinceró respecto al impacto emocional que significó ver su vida privada convertida en tema público.
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Según explicó, nunca dimensionó el nivel de atención que generaría su separación.
“El último tiempo, la exposición de mi vida privada ha sido muy dolorosa, muy dolorosa y es un costo muy alto”, confesó Maly, agregando que fue una situación que no vio venir.
“No vi venir que yo era tan pública, no cachaba”, transparentó, evidenciando lo difícil que fue enfrentar el revuelo mediático que rodeó su historia personal.
La comediante reconoció que, si pudiera, cambiaría esa sobreexposición, aunque también asumió que ya no está en sus manos.
“Eso lo cambiaría, pero no lo puedo cambiar, así que tengo que aceptarlo”, sostuvo con honestidad.
Pese a lo complejo del proceso, Maly ha reiterado en distintas ocasiones que mantiene una buena relación con Sergio Freire.
Asimismo, ha explicado que esta experiencia la llevó a replantearse muchas cosas, optando por una actitud más reflexiva y cuidadosa con sus decisiones.
De esta forma, Jorquiera continúa atravesando una etapa de reconstrucción personal.
Reflexiones de la comediante
Posteriormente, la conductora del espacio, le preguntó a Maly sobre algo que le gustaría que su hijo guardara de ella para su adultez.
“En este momento la versión que me gustaría de Lucas es haberle transmitido que siempre hay que hacerse respetar y poner los límites y el autocuidado, eso me gustaría, que él siempre se hiciera respetar, que no haga nada que no quiere ser", comentó.
“En cuanto a los temas personales, que aprenda a poner límites y respetarse primero él. Yo creo que nos cuesta mucho, los adultos nos olvidamos de esas cosas, los niños te dicen altiro que no y el adulto como que va guateando”, cerró.
