Una de las historias más comentadas de la vida de Gonzalo Cáceres siempre ha sido su matrimonio con Sarita Vásquez. Durante años, esa relación dio pie a intensos rumores, pero ahora el reconocido estilista de famosos decidió aclarar cómo ocurrió realmente ese episodio de su vida.
En conversación con La Firme de La Cuarta, el exrostro de televisión aseguró que su matrimonio nunca estuvo motivado por una historia de amor, sino por un acuerdo entre ambos.
"¿Es cierto que mi acto de amor más grande fue casarme con Sarita Vásquez?... No. Nosotros hicimos un pacto, por algo, y ella necesitaba casarse. Y yo me casé con ella, pero no por amor ni porque la amaba ni porque iban a pasar cosas, ni nada", explicó.
Además, sostuvo que con el paso de los años muchas personas interpretaron la situación de una manera distinta a la realidad. "La gente se aprovechó y eso no es mi problema... Pero si tuviera que volverlo a hacer, y hacerle un favor, quizá lo haría de nuevo", agregó.
Gonzalo Cáceres reflexionó sobre su sexualidad y la soledad
Durante la entrevista, Gonzalo Cáceres también abordó uno de los temas más personales de su vida: su sexualidad.
El estilista reconoció que siente que se postergó con el paso de los años, aunque aseguró que hoy no es una preocupación. "Yo pienso que la postergué... Pero tampoco es interesante ni me interesa. Si encontrara a una persona, así como de mi edad —que me gusta la gente de más edad que yo—, maravillosa, y yo pudiéramos ser felices, ¡fantástico! Si no, ¡no nomás, po! No será en esta, será la otra vida", comentó.
Además reveló que vive solo y que está alejado de su hermana. "Tengo diez sobrinos. No los veo nunca, porque tengo el gran problema de que dije: 'Adoro a los niños, pero si alguno sale medio ‘especial’, me van a echar la culpa a mí".
Finalmente, Gonzalo Cáceres confesó que la soledad ha sido parte importante de distintas etapas de su vida, aunque aprendió a convivir con ella.
"Muchas veces en mi vida me he sentido solo, pero siempre cuando estoy solo me dedico a Dios... Dicen que es la mejor compañía. No te abandona. Uno tiene que adaptarse a la soledad, sobre todo cuando los años pasan", concluyó.
