En 2022, Trinidad de la Noi contrajo matrimonio con Cristóbal González Corssen. La relación se extendió durante su traslado a Estados Unidos, país donde vivieron juntos, pero finalmente la pareja se divorció en 2024, luego de que la modelo decidiera regresar a Chile.
Actualmente la influencer se encuentra comprometida con el voleibolista Esteban Grimalt, a quien conoció durante los Juegos Panamericanos Santiago 2023. La pareja proyecta contraer matrimonio a fines de 2025.
Si bien la influencer suele mantener su vida privada con discreción, recientemente se refirió públicamente a los motivos que la llevaron a poner fin a su matrimonio con Cristóbal González Corssen. Sus declaraciones las entregó en el podcast “Así tal cual”, donde abordó el complejo momento personal que atravesó durante su estadía en Estados Unidos.
Según relató, en ese período comenzó a experimentar un cuadro depresivo que le impedía desenvolverse con normalidad. Esta situación coincidió con la pandemia y con un escenario laboral poco activo, lo que terminó afectando profundamente su bienestar emocional.
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La verdad detrás de su ruptura con Cristóbal González Corssen
"Después de la pandemia yo quería volver a Chile. A mí me mata el no tener tanto que hacer. En Estados Unidos trabajaba y me daba para cumplir y pagar mis cuentas. Trabajaba una vez al mes, ¿pero qué pasaba los otros días del mes?", comentó de entrada.
Trinidad de la Noi también comentó que la falta de redes de apoyo fue determinante en su estado anímico. “No tenía amigos allá. Pasaron dos años y al principio me costó darme cuenta de que estaba mal. Había meses en los que no salía de la casa. Yo suelo estar siempre fuera, me encanta, pero allá no salía. Me levantaba, me duchaba, ordenaba la casa y me acostaba. Estaba metida en un hoyo depresivo y no lo sabía. Nunca antes había ido a un psicólogo ni a un psiquiatra”, relató.
En un inicio, intentó atribuir su malestar a otros factores, como el uso de anticonceptivos, buscando explicaciones que no implicaran tomar una decisión drástica como regresar a Chile o ponerle fin al matrimonio. Sin embargo, comenzó a notar un patrón claro cuando viajaba al país.

“Venía a Chile a ver a mi familia y volvía a ser la Trini de siempre. Llegaba a Nueva York y me daban crisis de pánico, siendo que yo soy una persona muy sociable. Ahí empecé a darme cuenta de que algo no estaba bien”, reconoció.
Respecto a su entonces esposo, Trinidad explicó que él se encontraba pleno en Estados Unidos, cumpliendo sus metas profesionales. “Él estaba feliz allá, estaba cumpliendo sus sueños y trabajando en un lugar donde siempre quiso estar”, comentó.
Finalmente, ambos entendieron que sus proyectos de vida iban en direcciones distintas. Mientras él quería continuar en Estados Unidos, ella necesitaba volver a Chile para recuperar su bienestar emocional.
“Me estaba sintiendo muy poca cosa. Ya no era solo un tema de familia o amigos, sino de cómo me sentía conmigo misma. Yo, que nunca me había comparado con nadie, empecé a compararme con mi yo de antes”, concluyó Trinidad de la Noi.
