La recordada ex chica Rojo y Mekano, Patricia Oliva reapareció en los medios para revelar detalles de su vida tras años alejada de la televisión.
La mujer que conquistó en programas como Venga Conmigo, Tremendo Choque y casi representa a Chile en el Miss Chile conversó en exclusiva con FMDOS donde además de sincerarse sobre su decisión de no tener hijos, opinó sobre cómo ve el contenido de la TV en la actualidad y su presente a sus 39 años.
"Tengo una visión bastante crítica de gran parte de la televisión actual. Siento que muchos programas han sacrificado la calidad, el contenido y la profundidad en favor del impacto inmediato, la polémica fácil y la búsqueda constante de público", señala.
"Con frecuencia se prioriza el conflicto, el sensacionalismo o la exposición de la vida privada de las personas por sobre propuestas que realmente aporten valor cultural, educativo o reflexivo. No digo que toda la televisión sea así, pero sí creo que existe una tendencia preocupante con contenidos superficiales", afirma Patricia Oliva.
"Desde siempre tuve claro que quería desarrollarme como profesional y construir una carrera basada en mi esfuerzo y vocación. Hoy puedo decir con orgullo que logré ese objetivo", señala la ex figura de la TV que hoy se dedica al área de Marketing.
"No veo mi alejamiento de la televisión como una renuncia, sino como una evolución natural de mis prioridades. Cada etapa tuvo su valor, pero actualmente me siento mucho más realizada con la vida que he construido, porque está alineada con lo que siempre quise para mi futuro", detalla Patricia Oliva.
Su vida a los 39
"Me veo en una etapa de mucha más tranquilidad y seguridad personal. Creo que los años me han entregado algo que no tenía cuando era más joven: confianza en mí misma. Cada etapa tiene su belleza y sus aprendizajes. Cuando era más joven quizás me preocupaban cosas que hoy considero secundarias", afirma la ex Rojo.
"A mis casi 40 me siento mejor que nunca... Hay quienes creen que una mujer tiene fecha de vencimiento. Durante años nos vendieron la idea de que después de cierta edad debíamos sentirnos menos atractivas, menos relevantes o menos deseadas. La realidad es que nunca me he sentido tan dueña de mí misma como ahora", confiesa.
"No ha sido un tema para mí. Lo que me parece curioso es que todavía se le pregunte a una mujer cómo lleva cumplir 40, mientras a los hombres se les celebra la experiencia. Yo no estoy sobreviviendo a los 40; estoy llegando a mi mejor versión", aclara.
El fin de su matrimonio
"Mi quiebre amoroso fue una de las experiencias más difíciles que me tocó vivir, porque cuando uno apuesta de verdad por una relación, también proyecta sueños, planes y una vida en común. Como cualquier proceso de separación, hubo momentos de tristeza, de muchas preguntas y de replantearse varias cosas", expresa.
"Con el tiempo entendí que incluso las experiencias más dolorosas pueden transformarse en oportunidades de crecimiento. Aprendí a conocerme mejor, a fortalecer mi independencia y a valorar aún más quién soy fuera de una relación. También entendí la importancia de no perder la propia identidad cuando se comparte la vida con otra persona", confiesa.
"Hoy veo el amor desde una perspectiva mucho más madura. Creo en el amor, pero no en la dependencia. Pienso que una relación sana se construye desde el respeto, la confianza, la admiración mutua y la libertad de que cada persona siga creciendo individualmente", revela.
"Actualmente no veo el amor como algo que venga a completar mi vida, porque me siento plena con la persona en la que me he convertido. Más bien lo veo como un complemento hermoso cuando llega de manera sana y recíproca", detalla.
"Y si algo me han enseñado los años, es que el amor más importante es el que uno construye con uno mismo, porque desde ahí nacen todas las demás relaciones", agregó Patricia Oliva afirmando que hoy se encuentra bien en su presente.
