La conocida chica reality Mariela Montero sorprendió recientemente luego de sincerarse sobre su delicado presente como madre soltera y lo difícil que fue el fin de su matrimonio.
Fue en el año 2024 cuando la figura del espectáculo confirmó que puso fin a su relación con Felipe Cabrera luego de tres años juntos y un bebé en común.
"No es fácil hablar de este tema porque es algo reciente, pero muchas mujeres pasan por lo mismo. Ahora soy mamá soltera. Gracias a Dios, no estoy en el proceso de tristeza porque a veces nosotras vivimos el duelo antes", expresó en esa ocasión y a varios años del suceso, la influencer abordó detalles de su presente.
A través de una conversación con Eugenia Lemos en el podcast Dale Color, la argentina se desahogó sobre lo triste que fue poner fin a "su familia".
Mariela Montero se sinceró sobre su presente tras su quiebre
"Fui obligada a ser mamá soltera porque yo quería conservar la familia, pero no se pudo. Había cosas que eran insostenibles en aquella relación, que yo tuve que mantener la valentía, que insto a un montón de mujeres a que cuando no se sientan cómodas, amadas, valoradas, hay que replantearse", reflexionó Mariela Montero.
"O trabajar en el vínculo o irse de ahí, porque nadie merece ser infeliz, porque no nacimos para ser infelices", reveló, afirmando que vivió un shock emocional.
"Cuando yo decido salir de esa relación me encuentro con un mundo, llena de bolsas de consorcio, porque no tenía ni cajas. Miraba esas bolsas negras con mi bebé todavía gateando", detalló.
"No sé cómo lo hice, pero lo hice. Hice lo mejor que pude. Hoy estoy orgullosa de mí, de la valentía que tuve, de ir para adelante pese a todos los obstáculos", reflexionó la chica reality.

Enfrentó un delicado momento personal
"Tuve pensamientos súper negativos, pero la fuerza mía viene de Dios. (Una desconocida se acercó y) me empezó a decir cosas de mi vida que no tenía cómo saber. Me quebré y empecé a llorar sin parar", recuerda sobre un encuentro con una mujer que la hizo darse cuenta de lo mal que estaba emocionalmente.
"Desde entonces comencé a ir a una iglesia y a tener una relación personal con Dios muy profunda y espiritual", revela.
"Estar en Fiebre de Canto se lo pedí a Dios. Le dije: 'A mí me encantaría estar en Fiebre de Canto; no estoy cantando tan bien porque no canto hace rato, pero creo que me haría feliz y me desafía'. Al día siguiente me llamaron. Tenemos que creer en Dios y en nosotras también; es lo que nos queda", agregó Mariela Montero, sorprendiendo con sus palabras.
