A fines de noviembre, Dani Castro reveló que había atravesado una compleja pérdida gestacional, la cual desconocía en un inicio. La chef explicó que, tras acudir al médico por problemas de salud, recibió inicialmente un diagnóstico de anemia. Sin embargo, luego de someterse a exámenes de sangre más específicos, se enteró de que cursaba un embarazo de entre 12 y 15 semanas.
Pese a ello, los resultados confirmaron que su organismo ya no estaba generando vida, situación que significó un duro golpe emocional. La noticia, además, coincidió con el término de su relación de pareja.
Si bien Dani Castro ha manifestado en distintas ocasiones su deseo de convertirse en madre, reconoció que el embarazo no estaba dentro de sus planes en ese momento, por lo que el diagnóstico la tomó completamente por sorpresa.
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“Claramente no estaba en mis planes estar embarazada. Objetivamente, no estoy mejor. Ahora estoy en el proceso médico de tomar progesterona, esperando que mi cuerpo deje de seguir funcionando como si estuviera embarazada, y eso genera otros cambios”, comentó en una reciente entrevista con Las Últimas Noticias.

La potente reflexión de Dani Castro
Finalmente, a modo de reflexión, Daniela destacó que compartir su diagnóstico médico a través de Instagram fue una experiencia significativa, ya que le permitió conocer los testimonios de otras mujeres que también han vivido una pérdida gestacional, generando una red de apoyo y contención en un momento especialmente sensible.
En medio de este compeljo momento de salud, la también influencer se vio en la obligación de dejar Fiebre de Baile ya que estaba sobreexigiendo su cuerpo.
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"Estaba con anemia, aembarazada, mi utero estaba colpasado y yo trataba de funcionar como si mi cuerpo estuviera al 100%, pero mi cuerpo estaba al 050%.
Finalmente Daniela se definió como una persona ansiosa y controladora, y este proceso le ha enseñado que no todo se puede planificar.
En la actualidad, su estado de salud depende de cómo responda su cuerpo y, por ahora, no puede someterse a una intervención debido a los altos riesgos que implica. Sin embargo, está aprendiendo a vivir el día a día, a soltar el control y a confiar en la sabiduría de su propio cuerpo.
