"Es difícil hacer humor cuando tienes tanta pena": querido comediante chileno se sincera tras sufrir la muerte de su esposa

Un destacado integrante de Los Atletas de la Risa se sinceró a semanas del fallecimiento de su mujer. Mira acá.

"Es difícil hacer humor cuando tienes tanta pena": querido comediante chileno se sincera tras sufrir la muerte de su esposa
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Camila Mendoza
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El conocido comediante chileno Juan Carlos Donoso o "Guatón" de los Atletas de la Risa vuelve a la mirada de los medios luego de que se revelara que volvió a su trabajo a dos semanas de la triste pérdida de su mujer.

Fue el pasado 8 de abril cuando el experto en humor pidió ayuda en sus redes para difundir un caso donde su esposa, Myriam Salazar, falleció en un confuso incidente en la ex Posta Central donde junto a su hija, afirmaron que se cometió una negligencia médica.

La mujer falleció producto de un paro cardiorrespiratorio que experimentó tras acudir por pancreatitis, lo que generó indignación y una lluvia de apoyo para él y su familia. Y a semanas del suceso, el comediante se sinceró con LUN para hablar sobre cómo han enfrentado los días como familia a dos semanas del suceso.

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"No quiero dinero. Sólo quiero que el personal que estaba ese día pague su culpa. Lo hago por mi mujer y por la gente, para que nadie más reciba mala atención", señaló sobre la medida que los llevó a denunciar el caso.

"Voy de a poquitito (con el duelo), este es un proceso", afirma el comediante, revelando que cantó "El Pianista" de José Feliciano en el funeral por petición de su hija.

"A ella le gustaba mucho, pero llegué hasta la mitad nomás. No pude seguir", expresa, afirmando que ha sido un desafío volver a los escenarios en medio de su triste pena.

"Es difícil hacer humor cuando tienes tanta pena. Mucha gente me dijo que esperara, otros que trabajara. Yo preferí volver altiro. Yo vivo de esto. A mi señora le habría gustado que siguiera adelante. Por mí y nuestros hijos", señala, revelando cómo fue volver a los escenarios.

Guaton  Atletas De La Risa
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"Me costó, en un momento me quebré, pero me tragué la pena. Justo tenía que contar un chiste, no podía llorar. El Chino (su colega) pasó por lo mismo hace nueve o diez años. Yo voy de a poquito, la pena grande la tengo en el alma, la vivo calladito. Me desahogo solito cuando estoy acostado", confiesa el Guatón.

"Le pido a Dios ya la misma Myriam que me ayuden a superar esto. Le hablo y le digo que me ayude a dormir bien. Que cuide a nuestros hijos. Parece que me escucha porque todo va bien por ahora", revela.

Se sinceró sobre su rutina

"Duermo en nuestra cama. Está todo tal como lo dejó. Los cajones, su ropa. No hemos movido nada. Ella era muy organizada y compraba todo por mayor. Hasta el champú y el bálsamo. Eso es lo único que saqué, un champú. El resto está igual", explica.

"Me deja tranquilo que le di todo lo que ella quería, gracias a Dios. Le entregué todo lo que pude. Material, espiritual y cariño. Ella siempre decía que para su funeral quería dos motos de carabineros delante de su carroza. Llamé a una amiga capitán y a un amigo mayor. Llegaron seis motos y un carro. La fueron a dejar los carabineros como ella quería", asegura sobre el funeral.

"Siempre en familia, Estuvimos 46 años casados y pololeamos otros dos. Como todas las parejas teníamos nuestros altercados, pero el enojo no duraba mucho. Yo subía a la pieza para evitarla", recuerda.

Guatón Atletas De La Risa
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"Hasta que ella se asomaba y me gritaba por la escalera para arriba 'está servido el almuerzo, gordo, ¿vas a bajar o no?'. Ahí bajaba yo y ella me hablaba como si no hubiera pasado nada. No duraban nada nuestras discusiones", señala respecto a su relación.

"Yo no discrimino, hago reír al bueno y al malo... Siento su cariño todos los días, mi señora era muy querida también porque era bien especial. Cariñosa, alegre y buena persona. Ayudaba en silencio y después contaba. Cuando murió, mi hija Myriam me contó que estaba juntando dinero para comprar una casa para nuestra vejez. Yo no tenía idea", agrega Juan Carlos Donoso, emocionando con su relato.

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