Fue el 28 de octubre, cuando se confirmó la muerte de Héctor Noguera, querido actor y dramaturgo chileno.
La noticia sorprendió a todo el país, quienes lo fueron a despedir al Campus Oriente UC donde fue velado en compañía de su familia, amigos y conocidos.
- Lee también: "La maternidad nunca fue tema para mí. Perdí el único embarazo que tuve y ahí entendí que no quería ser mamá"

Ya a casi dos meses de la partida del intérprete de "Machos", su hija, Amparo Noguera concedió una entrevista a la Revista Velvet, donde se sinceró sobre la muerte de su padres, haciendo hincapié en que fueron dos procesos distintos.
"Con él aproveché de hacer algo que con mi mamá hice menos, y que entendí mucho después: tocarlo. Tocarlo. Hacerle cariño, tomarle la mano, hacerle masajes, tocarlo. Y entender el valor de estar con él mientras él estuviera. Se murió súper acompañado por su familia. Muchos amigos dejaron de ir a verlo de un momento en adelante. Por eso entendí el valor del contacto, lo encontré, y la paz con la decisión del otro, de su decisión con respecto ala muerte", explicó la actriz.
Sigue a FMDOS.CL en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.

El recuerdo de Héctor Noguera en su hija
Sobre si Amparo Noguera se quedó con algún recuerdo de su padre, la intérprete contó una anécdota.
"Estamos viendo, no sabemos mucho. Pero sí, me quedé con algo: Ya no veo nada de cerca, tengo que leer con anteojos, pero a esta distancia veo perfecto y pierdo la costumbre de meterme los anteojos en mi cartera. Íbamos todos a verlo todos los días, a pasar el día con él y nunca llevaba mis anteojos. Él tenía los suyos junto a su teléfono y un libro, al lado de su silla. Yo siempre le decía "papito, papito, préstame los anteojos", y me ponía los suyos. Hasta que al final como que se enojó y me dijo, "pero Amparito, ¿qué pasa con tus anteojos?".
A lo que ella le respondió: "Papá, le decía, se me quedan todos los días. Ahora me quedé con sus anteojos, los tengo guardados ahí bajo siete llaves. Él hacía un rito muy personal en la noche, antes de dormir: siempre prendía una velita. Me quedé con los dos fósforos con los que prendió la última".
