Yamila Reyna volvió a abordar públicamente la denuncia que presentó contra su expareja, el cantante Domingo Vega Urzúa, conocido artísticamente como Américo.
La actriz y comediante manifestó su molestia por la extensión del proceso judicial. La defensa del cantante solicitó ampliar nuevamente el plazo de investigación. Reyna aseguró que ya han pasado siete meses desde que presentó la denuncia. Además, recordó que el tribunal había establecido inicialmente tres meses para investigar los hechos.
“Durante este tiempo se han realizado numerosas diligencias y existen antecedentes objetivos y elocuentes que respaldan mi denuncia”, aseguró Reyna.
La intérprete explicó que esperaba que esta etapa terminara para que la causa pudiera avanzar. Sin embargo, la solicitud de la defensa modificó nuevamente los plazos.
Yamila Reyna enojada por la causa con Américo
A través de tres publicaciones en Instagram, Yamila Reyna entregó detalles sobre la situación judicial. Según explicó, el tribunal fijó para el 30 de septiembre una audiencia para revisar la solicitud de la defensa.
La actriz también había solicitado el cierre de la investigación. Sin embargo, su petición será revisada durante la misma audiencia. “¿O sea que recién en un mes y medio más decidirán si dan 30 días más?!”, cuestionó.
La comediante también puso el foco en los efectos que puede generar para una víctima la extensión de un proceso judicial. “Como víctima, necesito hacer una pregunta legítima: si la ley ampara que los casos de mujeres víctimas de violencia de género deben recibir una respuesta oportuna, efectiva y debidamente fundada, y obliga al sistema a evitar la victimización secundaria, ¿por qué me obligan a esperar un mes y medio más, y tal vez más?”, escribió.

Reyna además mencionó otras solicitudes realizadas durante los últimos meses por la defensa de Américo. Según relató, se solicitaron audiencias para autorizar eventuales salidas del país del cantante. Una de estas instancias habría sido programada para el día siguiente.
La actriz aclaró que su cuestionamiento no apunta a impedir que Américo pueda cumplir compromisos laborales debidamente acreditados. Su molestia, explicó, está relacionada con la diferencia que percibe entre los tiempos que enfrenta el imputado y los de quien presentó la denuncia.
“¿Quién mira los tiempos de la víctima? ¿Quién considera lo que significa tener que seguir reviviendo una experiencia dolorosa mientras el proceso se prolonga? ¿Dónde queda el derecho a una respuesta oportuna?”, planteó.
Finalmente, Reyna manifestó su preocupación por el efecto que este tipo de procesos podría generar en otras mujeres. “¿Qué señal entregamos a tantas mujeres que todavía tienen miedo de denunciar porque sienten que enfrentar un proceso judicial puede transformarse en una segunda carga?”, agregó.
