María José Quintanilla lleva gran parte de su vida frente a las cámaras. La cantante comenzó su carrera cuando era apenas una niña y rápidamente se convirtió en uno de los rostros más reconocidos de la televisión chilena.
A los 11 años ganó la versión nacional de Bravo Bravíssimo, triunfo que le permitió viajar a Italia para representar a Chile. Poco después, con 12 años, ingresó a Rojo, fama contrafama, programa de TVN que impulsó definitivamente su popularidad.
Su carrera musical también avanzó rápidamente. A los 13 años lanzó México lindo y querido, su primer disco, donde interpretó clásicos como “La bikina” y “La de la mochila azul”.
Tras más de dos décadas conviviendo con la exposición pública, María José Quintanilla conversó con Página 7 sobre cómo ha aprendido a relacionarse con la fama y con las personas que la reconocen.
“Nosotros hemos cultivado una forma de tratar a las personas muy bonita”, explicó.
Enfrentar la exposición
Con el paso del tiempo, la cantante optó por mostrarse de manera natural, incluso sabiendo que puede ser grabada en cualquier momento.
“Si algo me molesta de una persona, yo se lo voy a decir. Eso no quita que yo sea conocida o no”, sostuvo.
Incluso bromeó sobre la posibilidad de aparecer en algún registro diciendo un garabato.
Esa naturalidad, afirmó, le permite enfrentar con mayor tranquilidad la exposición cotidiana.
“Así como llega, también se puede ir rápido. Yo siento que hay cosas que son más importantes que el ser conocida. Hoy día haces un meme y te puedes hacer conocida”, reflexionó.
Para Quintanilla, su principal objetivo está lejos de conseguir simplemente reconocimiento.
“Yo estoy buscando quedarme en las casas de las personas. Y eso no lo haces con un meme o con un viral. Eso es trabajo, es tiempo, es dedicación, es sentarse a conocer a tu audiencia. Y eso es trayectoria, es una carrera”, enfatizó.
Pese a estar acostumbrada a la atención desde pequeña, existe una situación que todavía le resulta incómoda: que intenten grabarla mientras está comiendo.
“Eso como que molesta un poco. Pero son cosas que a cualquier persona yo creo que le molestan”, reconoció.
Finalmente, la artista destacó el lado positivo del cariño que recibe diariamente.
“Agradezco mucho a la gente que se cruza en mi camino, que siempre me abraza con mucho amor. A veces me han cambiado el día, debo reconocer”, cerró.
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