La vida de los rostros televisivos no siempre es sinónimo de risas. Muchas veces, detrás del humor, existen historias profundamente humanas. Eso quedó en evidencia tras el reciente testimonio de Christian Henríquez, conocido popularmente como Ruperto.
El comediante abrió su corazón para hablar de uno de los momentos más complejos que ha enfrentado. Se trata de la muerte de su madre, ocurrida en agosto de 2025. Un proceso marcado por la compañía familiar y el desgaste emocional.
En este contexto, también apareció la voz de su hija, Antonella Henríquez, quien actualmente forma parte del programa Fiebre de Baile. Ambos compartieron recuerdos que reflejan amor, admiración y despedida.
Sigue a FMDOS.CL en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.
Los recuerdos de la madre de Ruperto
En el desarrollo del programa "Podemos Hablar", el Christian Henríquez no ocultó su tristeza al recordar los últimos días junto a su madre. "Fue difícil porque dimos la pelea hasta el último con la viejita. Para ella no hay más sufrimiento, pero es duro porque ves que tu vieja se empieza a apagar", dijo.
"Lo que me pone contento es que ella siempre fue feliz, no le faltó nada. Hicimos todo lo que se pudo hacer. Simplemente Dios tenía un espacio importante para ella y ahora está descansando, eso es lo importante", agregó.
El comediante también detalló cómo se desarrollaron sus últimos días. "En un mes se nos fue, los últimos días fue feliz, estuvo con todos los que tenía que estar".

Además, explicó un episodio que lo marcó especialmente. "Mi mamá tuvo una mejoría de la muerte, una semana antes de partir estaba muy mal, hablaba incoherencias. Mandé a buscar a mi papá que llegó desde el sur, y cuando llega, mi madre lo reconoció, a las dos horas decayó…", relató.
"De ahí no se levantó más. Estuvimos hasta el último, estaba tocándole sus piernas, estaba mi mujer, mis hermanos, todos. Le dije que descansara", cerró emocionado.
Por su parte, Antonella también dedicó palabras llenas de cariño hacia su abuela. "Mi abuela es un claro ejemplo de mucho esfuerzo. Es muy chistosa, la última semana estaba mal, vino mi abuelo y se maquilló. La admiro un montón, estoy tranquila porque sabemos que está descansando. Es un tema que intento no tocar porque me duele".
